Y tú… ¿POR QUÉ VIAJAS?

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Hace poco compartí dormitorio con un polaco de unos 35 años. Su nombre, Pawet. Pawet era un tipo risueño, quizás en exceso. Parecía que todo le hace gracia. Lo cual, he de reconocer, me sacaba un poco de mis casillas.

Un día hablando de los devenires propios de viajar, comenzó un cuestionario un tanto peculiar.

Más de 2 años sin volver a casa… eso es mucho tiempo. ¿Por qué viajas?

En aquel momento no supe que responder. De mi boca no salieron más que palabras masticadas carentes de profundidad:

Bueno, para conocer otras culturas, otras forma de vivir, ya sabes… descubrir el mundo.

Él quedó conforme con la respuesta y yo me di cuenta de que cada vez me estoy volviendo más crítico. Me pareció tan sumamente estúpida mi contestación… Repetir frases de ese estilo, sin una reflexión previa… todos los tópicos típicos del buen viajero caen en picado después de tanto desgaste. Pocos se centran ya en el significado real de las palabras.

Sigo pensando.

No creo tener una buena respuesta. Hace poco salimos de India. Me interesé por su religión (por una de ellas, mejor dicho): Los hindúes consideran que el mayor logro de un ser humano es alcanzar el Brahma y ser uno con el todo. Un estado de iluminación donde el universo convive en armonía.

Por ahora, creo que me conformaría con entender lo que me rodea. Y eso es algo que ni en 10 años más lograría. Pero puede que viajar ayude…

Después de esta, vino otra pregunta de respuesta no menos ambigua:

¿Y en tanto tiempo, que has aprendido?

Dude de nuevo, pero esta vez mi respuesta me gustó algo más. No tanto a él:

 Nada en concreto. No he aprendido nada.

Lo que Pawet interpretó como falta de interés en la conversación (razón por la que puso punto y final a la misma), a diferencia de la hueca réplica que tanto le agradó, era una conclusión fruto de la cávala.

Es cierto que la persona que llegó a Australia no es la misma que se despidió de ella y obviamente tras 8 meses como nómada la diferencia se acentúa más. La vida es un cambio constante, pero eso no significa que haya aprendido cosas. O al menos, yo no lo voy a enfocar desde esa perspectiva.

Ahora es cuando cobra sentido Platón y su famoso “Solo sé que no se nada”. Sería injusto decir que estoy aprendiendo. Según lo que me enseñaron aprender consiste en entender, asimilar e integrar, logrando un cambio permanente.

Bien sea por moda, porque, como en muchas otras facetas de la existencia, no vivimos la realidad que nos toca, o por el simple hecho de que, como yo hice, nos conformamos con repetir respuestas de otras personas, hoy en día no es extraño escuchar:

“Viajando por India te das cuenta de la pobreza que existe en el mundo” // “Me ha cambiado la vida después del retiro espiritual que hice en el monasterio budista” //  “Desde que viajé por Asia aprecio mucho más…”

La mayoría de estas afirmaciones no son totalmente ciertas, por no decir que mentira. Al viajar muchos entienden y algunos asimilan, pero pocos aprenden. Es cierto que cuando estas inmerso en esta dinámica te abres a otra realidad, pero a la vuelta, tú en la tuya y ya está.

Lo que tan pronto nos impacta, tan pronto se nos olvida.

No sé qué esperaba Pawet escuchar. Yo estoy en un proceso. En el proceso de desaprender lo aprendido. Cada semana cambio mis opiniones, las perfilo, las radicalizo o las extermino. Mi pensamiento se ha convertido en una masa moldeable, con la que, dependiendo los campos, se puede jugar y conversar.

Quiero esculpir mi persona, conformar mi identidad. Pero si algo estoy advirtiendo es todo el camino que queda por andar, todo eso que aún no sé y que ni si quiera puedo imaginar.

Porque viajar no son unas vacaciones. Porque todo es un trabajo mental. Ver, observar, intentar, solamente intentar entender y ojalá algún día poder asimilar, para así moldear y dejarlo estar.

Esto cansa.

Pero al menos hoy, si alguien me preguntara “y tú… ¿por qué viajas?”  Sin dudarlo respondería: Para no parar de cambiar.

Ander

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8 comentarios

  1. Porque con cada viaje mi cabeza se abre un poco mas y mi verdadero ser aparece. La rutina de vivir siempre igual termina apagando tu alma.

  2. me a gustado mucho
    se una reflesion muy profunda

  3. Natalia Irarrázabal

    “Todos mis viajes son de regreso”
    León de Greiff.

  4. Me han encantado estas reflexiones.. .muy profundas … este viaje es la mejor experiencia de vuestras vida aunque solo sereis conscientes del todo si alguna vez volvéis a la “vida normal” ….Nos dáis mucha envidia a los que nunca lo vamos a poder hacer!
    Tia Bego.

  5. Mª isabel Galdeano

    Hola Ander yEider :
    Me ha gustado mucho esas reflexiones. Veo que te ha cambiado un poco tu manera de pensar. espero que hayas disfrutado mucho y conocido otros amigos y amistades. pronto volverás a la vida normal y experimentarás otras cosas.
    me alegra mucho entablar conversación contigo . Me das envidia ya nos contarás . Un abrazo muy fuerte.
    Tia Maribel

    • Muchas gracias tia! 🙂 Si. El cambio es inevitable, ya ha pasado un tiempecito. Y por supuesto! Estamos disfrutando y conociendo a muchísima gente, es una buenísima experiencia.
      Una alegría leerte! 🙂
      Pronto nos vemos!
      Un abrazo!

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