India “o la amas o la odias”. No lo creo…

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Por mucho que rehúya de esas etiquetas y encasillamientos tan comunes en la época que nos ha tocado vivir, ciertas manías propias del carácter humano me instan en la búsqueda de una definición de lo viajado. Pero… ¿cómo voy a decir lo que me parece, si aún no lo tengo claro?

Desde luego, India es algo diferente. Diferente a otros países, diferente a lo que me imaginaba, diferente a lo que me contaron.

Podría decirse que debido a las mareas y mareos adquiridos por este viaje en el que nos hemos visto embarcados, los acontecimientos me han hecho pensar:

¡Qué lejos estamos de acercarnos a su realidad!

Por mucho que viaje en sus transportes, duerma bajo sus techos, comparta sus comidas o entre en sus templos, es imposible disimular esa chapita identificativa de “extranjero con posibilidades” que ellos acertadamente me ponen del pecho colgando. Al fin y al cabo estoy haciendo algo que muchos, por desgracia, no se pueden permitir siquiera imaginar.

Pero intentando olvidarme de esto, cojo un recuerdo y lo empiezo a desmenuzar.

El problema en la definición surge cuando de la misma imagen fluyen sensaciones tan dispares, conduciendo cada una a puntos tan contrarios. Y es que en India todo cambia según el plano.

Por un lado está la cultura, la arquitectura, la historia, los colores, los sabores… todo digno de admiración. Una inspiración adictiva que te empuja a conocer más. Pero al arañar la neblina que todo cubre, entre las grietas de la fachada asoman las injusticias, la pobreza, la diferencia social…

Y se hace complicado.

No porque se vuelva incomodo al conocer (que a veces lo es). Si no porque hay muchos detalles que se escapan a mi entendimiento. No creo que India sea dura de viajar, como me dijeron. India es dura de vivir.

Aun así, nunca llegaré a entender lo que este país grita a voces. Mis oídos no están afinados, ni mis pies lo suficiente desgastados, ni mi tripa lo suficiente vacía…

Por eso, haciendo oídos sordos a todo aquello, una parte en mi cabeza dice “¡Pues a mí me gusta!”, mientras que la otra repite “aquí no me quedaría ni en broma”. ¿y sabes qué?

Ninguna de las dos es justa.

Porque a India no hay que amarla o odiarla. Porque a India no se debe negar su belleza, pero tampoco perdonar todos sus males como si de un niño consentido se tratara.

India es tan dispar y cambiante que aportando un punto negativo o una carita sonriente como respuesta solamente reafirmaría mi condición de ignorante. No puedo afirmar que me guste algo que tantas veces he deseado fuera diferente, ni reprochar todas las injusticias que no pagan otros, sino su gente.

3 meses viajando por sus tierras no son suficientes, pero ni con el triple me bastaría. Me veo tan alejado de su realidad que parece mentira que hayan pasado tantos días.

Llegué advertido y precavido por todas esas cosas que ya me habían dicho sin siquiera preguntar. Que si la pobreza, los animales, los pitidos o la suciedad. Obviamente también los hubo por la otra parte con el misticismo, los paisajes, las energías y su espectacularidad.

Pero todo fue distinto. Las expectativas que andaban por los cielos bajaron a un plano terrenal. Un paso y luego otro, pasaba ciudad por ciudad. Buscaba una respuesta a mis preguntas… pero ¡maldita sea! Como lo pueden tener tan claro aquellos que me quisieron aconsejar… O la odias, o la amas… bufff no se… yo no sé qué pensar.

India me ha descolocado.

Me paro delante de un palacio, respiro hondo, disfruto y me dejo llevar. Me pierdo en sus esculturas, sus colores, sus detalles… pero me descuido un instante, miro a un lado y asoma la otra realidad. Una madre con su niño en brazos y con ella la voz que me recuerda todo lo que me falta por asimilar. Porque lo que en un principio me causa agrado, después rechazo; donde creí ver contraste, era desigualdad; lo espectacular y exótico se convirtió en un engaño; y lo espiritual… algo comercial.

No nos engañemos, en India no todo es malo, ni mucho menos, pero tampoco es genial. Una situación compleja donde cada uno busca la mejor forma de ganarse el pan. Donde todo puede llegar a ser precioso para aquel que no le importa gastar, pero esa, de nuevo, no es la realidad.

En India nada es lo que parece.

Por eso, por mucho que yo cuente, por mucho que me integre, no voy a descubrir lo que hay detrás. Que esto me pareció más bonito, que aquello igual merece la pena visitar, puede. Pero no esperes en estas líneas una iluminación divina que te haga querer venir y viajar. Simplemente no la puedo dar. India es grande, India es intensa e India cambia dependiendo del dinero y de los ojos que la quieran mirar. Y los nuestros no son los de quien pasa aquí cada día de su vida.

Así que supongo que ya le pueden ir dando a mi afán por catalogar, porque yo al menos no voy a poder definirla. Ni te amo, ni te odio hoy… pero tal vez algún día.

Y tú, si quieres saber cómo es India… corre, porque India hay que vivirla.

Ander

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6 comentarios

  1. Chapó.
    Es la mejor “descripción” de India que he leído hace un tiempo. Más razón, imposible.
    Enhorabuena, Ander.

    • Gracias Claudia! Me alegro de que te haya gustado! 😊 Desde que llegamos supe que quería escribir un poco sobre ella antes de dejarla. He esperado al final para intentar ordenar todas las impresiones y pensamientos que surgían a medida avanzaba el viaje, pero ni con esas ha sido fácil encontrar las palabras adecuadas. Es un país bastante complejo la verdad…

  2. Bravo Ander!! Me ha encantado el post. Me pasó como a ti en otros lugares en los que llegué imaginándome cómo sería por todo lo que me habían contado y luego fue tan diferente…Yo no puedo decir nada de la India porque nunca estuve allí, pero estoy segura de que sería una aventura increíble.

    Un beso guapos!

    • Gracia Sheila! Si, a veces pasa que tanto oímos antes de llegar que al final el destino no cumple las expectativas.
      Y si, desde luego “increíble” es un adjetivo que pega con toda experiencia por India! 🙂
      Gracias por tomarte el tiempo de escribir. Un abrazo!

  3. Excelente Ander!!!
    Muy bien narrador y explicado, imagino que es imposible definir india en una simple frase! Seguir así!

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