15 técnicas para aprender a regatear

DesfDD

Desde el minuto uno en el que pises Asia descubrirás miles de cosas increíbles en las que poder gastar tu dinero y es por esto que también sentirás cómo TODO EL MUNDO TE QUIERE VENDER ALGO.

Esta última matización en sí misma no es negativa, pero todo cambia cuando empezamos a darnos cuentas de que en muchas ocasiones, por el simple hecho ser extranjeros, los locales nos ven como un ATM con patas e inflan los precios intentando obtener el mayor beneficio posible.

Mirándolo por la lado positivo, por suerte para nosotros, el Sudeste Asiatico es un lugar donde regatear está bien visto. Eso sí, no se puede hacer de cualquier forma…

Cómo, ¿Qué aun no sabes cuándo deberías regatear y cuando no? Échale un vistazo a este post, para aclarar tus dudas: ¿Está bien regatear?

Una vez todo aclarado, a continuación te damos 15 TÉCNICAS PARA MEJORAR TUS ARTES DE REGATEO. Siempre desde el respeto y justicia para con el comerciante.


1.- Recopilar información

Cualquiera de los demás consejos que puedas leer aquí no sirven de nada si previamente no tienes una referencia del costo real de las cosas en cada país. Nadie puede regatear decentemente a ciegas, por eso te tienes que informar. Puedes saber cuánto cuesta lo que te interesa buscando en foros, en internet, preguntando en el hostel o a otros viajeros.

El conocimiento es poder.


2.- Empezar por debajo del precio que quieres conseguir

Esta es una regla de oro del regateo. Sabemos que puede dar vergüenza pedir en un primer momento 20, por algo que vale 50, pero hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos el vendedor comenzará la puja por 100. Por tanto, si quieres llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes, réstale al inicio de la charla un par de dólares a tu petición.


3.- Poli bueno, poli malo

Regatear en pareja siempre es más sencillo (y entretenido). Una buena técnica para conseguir el mejor precio es imitar a los grandes actores de Hollywood, metiéndose uno en el papel del turista cándido al que no le importa charlar y negociar con el local, y el otro en el de turista reacio que piensa que todo es una injusticia y que sea como sea les van a timar. Si bien el cándido será el que hable, el intercambio de miradas y la mala leche del otro serán los atenuantes idóneos para conseguir tu objetivo.


4.- El turista comprensivo, pero no pardillo

Algunas veces los precios que proponen son tan ridículamente altos que incluso ellos se escandalizan cuando se lo repites. Por eso, una técnica que a veces funciona es la del turista que entiende que no va a pagar el precio local, pero tampoco quiere ser timado. Puedes intentar decir algo como:

Tanto tú como yo, sabemos que ese no es el precio real. Sé que no voy a pagar como un local, pero tampoco esa diferencia tan alta. Así que empecemos a hablar…


 5.- Tu amigo me lo deja a…

Cuando queremos reservar un tour casi siempre pasa que las ofertas son las mismas, pero los precios muy diferentes. Si te piden 10.000 por algo, y piensas que te están inflando el precio, prueba a decir que dos tiendas más abajo te lo dejaron por 8.000. Seguro que llegáis a un acuerdo.


6.- No tengo prisa solo busco la mejor oferta

Siguiendo la línea del anterior, si queremos reservar un tour, pero no tenemos ningún tipo de prisa, lo mejor siempre es comparar precios. Algo, que si se lo haces saber al vendedor, si le interesa, seguramente te haga su mejor oferta.

Gracias por su ayuda, pero solo estoy comparando precios. No tengo prisa en contratarlo hoy. Entonces… ¿es esa tu mejor oferta? Tenga en cuenta que vamos a ir a mirar a más agencias…


7.- Me sé el precio. 

Esta técnica se utiliza cuando has comprado unas cuentas veces lo mismo y sabes perfectamente su valor (si no te han inflado el precio siempre, claro). Si ese es el precio real, en la mayoría de los casos no te van a pedir otra cantidad. Por lo que simplemente coge lo que desees y di convencido:

Son 50, ¿verdad?


8.- ¿Enserio? En transporte público me cuesta…

Nadie puede discutir el precio a un autobús público, pero sí a los encargados de las agencias o minivans que ofrecen una alternativa “más rápida”. Si sabes el valor del trasporte público por el mismo trayecto, házselo saber al comerciante y el regateo partirá desde una posición más favorable para tu causa.


9.- ¿Tanto por ese trayecto? Sé que solo son “x” kilómetros…

Si al principio hemos mencionado el informarse, no es solamente por los precios, sino por detalles como los kilómetros. Cuando vas a coger un taxi, tuk tuk, o rickshaw, saber la distancia que vas a recorrer siempre es un punto a favor a la hora de regatear. Si ya te has movido por la zona, déjalo claro.

Si ayer pagaste 100 por 5km, hoy no te pueden costar 150 solamente 4 km.


10.- El perfeccionista

O como también se podría llamar… “el saca defectos”. Esta técnica básicamente consiste en parecer medio acorde con el precio establecido en un primer momento, pero poco a poco, al ir inspeccionando el objeto de tu deseo  más cuidadosamente, empezar a dudar haciéndole consciente al vendedor de todas esas cosas que no te convencen (detalles que en la mayoría de los casos no te hará falta rebuscar mucho).


11.- Está bien, pero en realidad yo he venido aquí porque me habían dicho…

Muchas veces de lo que nos cuentan, a la realidad hay un salto, otra simplemente un vendedor con ganas de un dinerito extra. Si acudes a un lugar con una referencia sólida, lo mejor en un primer momento siempre es preguntar cuanto es (no vaya a ser que a ti te lo deje aún más barato) y en el caso que no concuerde, decir claramente que si tú has llegado hasta allí es porque te habían dicho que era otro precio. Si es cierto, aceptarán añadiendo un:

Ok, pero no se lo digas a nadie.


12.- El fugas

 También conocida como la técnica Scofield. Consiste en marcharse indignado en medio del regateo cuando ves que no va por buen camino. En el peor de los casos ahorraras perder el tiempo y en el mejor, te meterá un grito para que vuelvas aceptando tu oferta.


13.- ¡Guau! Está genial el precio, pero solo tengo…

Es cierto que con esta técnica la diferencia de precio no va a ser abismal. Pero si te han planteado una cantidad que casi casi te convence puedes recurrir al típico:

50 es perfecto, pero por desgracia solo llevo 48


14.- El señor de los packs

Hay veces que es más fácil buscar la cantidad que rebajar el precio. Si te ofrecen 5 plátanos por 30 rupias, tal vez no acepten solamente 25rupias, pero sí puede ser posible que te den 6.

De la misma forma, igual no puedes rebajar los 150 de la chaqueta y los 100 de los pantalones por separado, pero si te llevas los dos tal vez te los vendan por 200.


15.- Llevo mucho tiempo por aquí.

Por último, la técnica del autóctono. Es cierto que nosotros rara vez la hemos utilizado, porque tienes que parecer muy seguro… pero si le dices que llevas bastante tiempo en ese lugar, que conoces los precios y además lo acompañas con alguna que otra palabra en su idioma… atajarás rápido la conversación seguro.


Esperemos que te sirvan de ayuda estos consejos. Pero ¡atención!

Siempre hay regatear con educación y respeto. Sabiendo cuales son los límites y cuál es nuestra posición:

En ocasiones merece la pena dejarles ganar y que te cueste un par de dólares extra. En nuestro viaje, a la larga, ese dinero no va a ningún lado y para ellos puede significar mucho más.

 

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7 comentarios

  1. Pingback: ¿Está bien regatear? – Rumbo a las Antípodas

  2. ¡Muy buen post! Como se suele decir, la pela es la pela. Un saludo y gracias de nuevo

  3. Jajajjaja muy buen post, lo del policia bueno y malo me ha gustado!

  4. Este también esta muy bueno… la ultima frase “En ocasiones…” realmente muy buena 😉

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